Los mundos artísticos de Alicia

Conejos, liebres, gatos y lirones. En un mundo maravilloso estos animales hablan y asisten a fiestas de té junto a un sombrerero, o son testigos en un juicio con pena de decapitación. Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, o mejor conocido como Alicia en el país de las maravillas es una novela que se publicó en 1865 por Charles Lutwidge Dodgson, mejor conocido por su seudónimo: Lewis Carroll. 

Los antecedentes del libro empezaron durante un paseo en barco muy aburrido por el río Támesis el 4 de julio de 1862. Carroll, junto a las hermanas Liddell, hijas de un colega de Christ Church College del escritor, viajaba a Oxford a Godstow. En ese paseo, y para entretener a las niñas, empezó a improvisar un relato fantástico, dónde Alice, una de las Liddell, caía por un agujero y entraba a un mundo subterráneo. 

Fotografía de Alice Liddell realizada por Carroll en 1858. (Fuente: Wikipedia)

Cuatro meses después, empezó a plasmar por escrito la historia que inventó recordando los detalles extravagantes que había narrado en el barco. Con el manuscrito terminado, Carroll además hizo algunas ilustraciones, incluyendo al final del libro un retrato de Alice Liddell a quien se lo regaló ya terminado.

En octubre de 1863, el escritor mostró el manuscrito titulado Las aventuras de Alicia bajo tierra al editor Alexander Macmillan. Éste aceptó publicarlo sugiriendo usar mejor las ilustraciones de John Tenniel. El libro apareció oficialmente publicado en 1865, con el título cambiado: Carroll prefirió titularlo Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas.

Primera edición del libro con ilustraciones de John Tenniel. En 1998, se vendió una primera edición en 1.5 millones de dólares. (Fuente: BBC)

El libro del matemático, fotógrafo y escritor obtuvo mucha popularidad poco tiempo después de haber sido publicado, y hoy en día es una historia que ha sido replicada en televisión, películas, ballets, óperas, y muchos músicos han compuesto canciones inspirados por Alicia o por alguno de los personajes de la obra.

Asimismo, artísticamente, Alicia en el país de las maravillas ha inspirado a varios artistas, entre ellos a Salvador Dalí y a Yayoi Kusama. Esta novela de género sinsentido (un género jocoso que puede ser expresado en verso o en prosa y que busca generar juegos de palabras humorísticos y absurdos que no respetan las reglas comunes de sintaxis o de semántica) fue el catalizador para que el artista surrealista hiciera ilustraciones con su propia interpretación.

En 1969, Dalí creó doce heliograbados, imágenes grabadas en relieve mediante la acción de la luz solar sobre unas planchas, uno para cada capítulo. Sólo se imprimieron 2,700 copias de la primera edición, y el artista firmó cada grabado original. Obviamente ahora tener un original es bastante difícil y costoso, pero la editorial de la Universidad de Princeton ha creado una edición económica para los que quieren tener en casa este material. 

Cada uno de ellos tiene las peculiaridades del artista: desde siluetas muy sencillas como relojes derretidos o una piedad, hasta figuras sumamente detalladas que hasta podrían salir del cuadro como las orugas, mariposas o insectos palo. La paleta de colores recuerda a obras como La persistencia de la memoria (1931), Huevos al plato (sin el plato) (1932),  Los Elefantes (1948), con ocres, naranjas y rojos, y algunos toques de verde y azul. 

Por otro lado, tenemos a Yayoi Kusama que ella misma cree ser una pequeña Alicia dentro del país de las maravillas. Acompañado de la estética de Kusama, llena de psicodelia, patrones y círculos, esta edición de Penguin Random House de 2019, le da la oportunidad a la artista japonesa de ser una niña internándose a un mundo increíble.

Kusama desde pequeña  empieza a hacer obras llenas de lunares, repeticiones e inquietud donde la fantasía y la realidad conviven en entornos que retratan las alucinaciones que le propicia su mente para tener control de su trastorno mental. El libro es adecuado para mostrar la cita:

Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.

Con hongos, peces, caracoles y caballitos de mar, Kusama crea un libro donde la tipografía también es dinámica y variante. Uno puede con él estar en los zapatitos de Alicia, tratando de comprender dónde está, qué está sucediendo y sumergirse en un mundo donde nada de lo que existe alrededor es real o tiene sentido, o todo lo contrario.

Publicado por Miss Chalak

Curiosa empedernida y adicta a la hipervinculación. Descubrió que es amante de la semiótica y los idiomas cuando estudiaba una maestría en Historia del pensamiento. No entiende por qué decidió describirse en tercera persona.

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