Criaturas japonesas importadas

Cuando fui a Japón en 2017, lo hice por circunstancias laborales. Antes de ir, no me llamaba mucho la atención ir a visitarlo; confieso que muchas de mis impresiones venían de personas que ya habían viajado al país del sol naciente por mero gusto a los mangas y al animé… y nada más. Esas narraciones no me invitaban mucho a conocerlo, pero al ir, me enamoré profundamente de ese país.

Cada día, descubrí algún detalle que me volaba los sesos; el contraste entre los santuarios sintoístas y la mancha urbana, la marcada conciencia colectiva y el orden, el arte de sus primeros moradores, la comida deliciosa, la convivencia entre tradición y tecnología… Fue una experiencia maravillosa que me gustaría volver a repetir con calma y sin tener la presión de las responsabilidades del trabajo. 

Aprovechando que este fin de semana empezaron los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, quiero compartir un poquito de lo que me apasionó cuando fui y que sigue fascinándome: las imágenes mitológicas japonesas, pero, cuya proveniencia es India, China y Corea. Existen criaturas extraordinarias que adornan los templos budistas que viajaron más de 5 mil kilómetros, y que fueron importadas por circunstancias humanas: guerras, hambrunas, desplazamientos civiles, conquistas… Esas personas que migraron por sus diversas razones, fueron combinando su bagaje cultural con las nuevas cosas que veían y pasando la voz, y hoy tenemos el compendio de esos sincretismos a través de los siglos.

La bóveda celeste está protegida por cuatro guardianes, conocidas como las cuatro bestias sagradas. Estas se encargan de resguardar a las constelaciones de origen chino, que a diferencia de los diversos grupos de estrellas de occidente, se dividen en tres grandes recintos y en 28 casas. A diferencia de las 12 casas del zodiaco que conocemos y que se basan en la relación de la Tierra con el Sol, las casas chinas están basadas en los movimientos lunares.

El mapa astronómico chino; el punto de vista es a partir del Emperador (el Este está a su derecha).
(Fuente: The British Library)

El primer recinto se llama Recinto Púrpura Prohibido y corresponde al cielo nocturno del área norte. El segundo es el Recinto del Palacio Supremo que abarca la zona ecuatorial. Y por último, el tercero se ubica en el Polo Sur, llamado Recinto del Mercado Celestial.

Fueron traídos a Japón desde China en el siglo VII d.C. Están fuertemente asociados con el taoísmo, el feng shui, las estaciones, la astrología, la teoría de los cinco elementos y otras formas de misticismo chino.

Después del Período Heian, la influencia de la astrología disminuyó gradualmente. La adoración de las bestias sagradas fue suplantada por la adoración de los Cuatro Reyes Celestiales del Budismo. Sin embargo, su uso como símbolos continúa y se pueden apreciar en numerosos templos y amuletos de protección.

El mapa astronómico más viejo encontrado en Japón data entre el año 120 a.C. y el 40 a.C. y fue encontrado en la tumba de Kitora, en Nara. En el exterior de la tumba se postran los cuatro guardianes, y en su techo se encuentra un mapa del firmamento con 68 constelaciones y las estrellas pintadas con pan de oro. Tres círculos concéntricos dibujados en color bermellón muestran el movimiento de objetos celestes, uno de los cuales es el Sol.

El mapa de Kitora. (Fuente: Wikipedia)
(Fuente de la imagen: Juan Carlos Pérez)
(Fuente de la imagen: Encircle Photos)
(Fuente de la imagen: Discover Kyoto)
(Fuente de la imagen: Japari Library)
(Fuente de la imagen: Wikimedia)

Los Vedas creen que los dioses (devas) residen dentro de la mente. Pero dado que la realidad física también se experimenta como una construcción de la mente, uno puede ver a los dioses védicos en el espacio físico y sus relaciones. Estas concepciones llevaron a la exposición detallada de los devas en el yoga, el tantra, así como en la arquitectura y la iconografía. Las ideas védicas también fueron llevadas a Japón por la ruta marítima desde el sur de la India y el sudeste asiático y a través de los creyentes de la región de Cachemira.

(Fuente de la imagen: Take Care Art)
(Fuente de la imagen: The Metropolitan Museum of Art)
(Fuente de la imagen: Yokai Wiki)
(Fuente de la imagen: All India Roundup)
(Fuente de la imagen: Wikipedia)
(Fuente de la imagen: Wikipedia)
(Fuente de la imagen: Wikipedia)
(Fuente de la imagen: Wikipedia)
(Fuente de la imagen: Pinterest)
(Fuente de la imagen: Wikipedia)

Los koma inu fueron traídos a Japón a través de Corea. A menudo se los representa portando perlas redondas o bolas decorativas, acunados en la boca o agarrados por las garras. Estas bolas son representaciones de la joya o perla de la sabiduría, un tema común en el arte budista. Es un símbolo de vitalidad, vida, perfección y pureza como una joya de la sabiduría budista.

(Fuente de la imagen: Mitología Fandom)

Si quieren saber más sobre mitología, monstruos, yokais y semidioses japoneses les recomiendo los libros de Matthew Meyer. En ellos hace una vasta compilación de todas las criaturas folklóricas de Japón después de ir a varios pueblos y ciudades nipones para investigar y surtir de información sus textos e ilustrarlas de manera correcta.

Publicado por Miss Chalak

Curiosa empedernida y adicta a la hipervinculación. Descubrió que es amante de la semiótica y los idiomas cuando estudiaba una maestría en Historia del pensamiento. No entiende por qué decidió describirse en tercera persona.

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