Los unicornios en el arte

Existen varios tipos de unicornios. Cuando salió el disco de Chinese Democracy de Guns n’ Roses en 2008, la gente creía que se trataba de un unicornio musical, ya que después de 15 años, muchos escándalos, por fin se tenía material nuevo de esta banda. Para los sommeliers, un unicornio es una botella muy extraña de vino. Para los nativos de Silicon Valley, un unicornio es una start-up valorada en más de mil millones de dólares. En la sociedad contemporánea, un unicornio es encontrar a un hipster verdadero y no alguien que simule los principios del hipsterismo. Sea como sea, los unicornios son criaturas mitológicas, llenas de magia, difíciles de encontrar y provenientes de una tierra lejana.

No se sabe bien su origen, debido a que diferentes fuentes discrepan sobre su localización; unos creen que se encontraban en tierras lejanas del oeste, otros en Asia y otros en África. En textos griegos y hebraicos hablan de un animal divino, fuerte, imponente y con cuernos. Al parecer, esta descripción corresponde con la de un uro, un animal rumiante que vivió durante la época asiria y que fue plasmado de perfil (por lo que sólo se veía un sólo cuerno) en varios muros debido a que inspiró el nombre de la primera urbanidad mesopotámica, Ur o Uruk. 

Representación mesopotámica de un uro. (Fuente de la imagen: Algargos, Arte e Historia)

Los monoceros, o animales de un cuerno, han sido representados con cuerpo de caballo, camello, cabra, venado o  rinoceronte. Pero todos estos animales fantásticos contaban con las mismas características siempre: ser difíciles de cazar y tener propiedades mágicas. A partir del siglo XII, se pensaba, incluso, que los cuernos tenían propiedades sanadoras que neutralizaban los efectos de los venenos en las comidas y que purificaban el agua contaminada. Es aquí que los habitantes de Groenlandia empezaron a hacer su agosto con los colmillos de narvales encallados, comercializándolos por Europa como si fueran auténticos, y a precios que sólo Papas y reyes podían costear. Muchos dientes de estos cetáceos árticos se encuentran ahora en varios claustros y abadías como reliquias de este animal fantástico.

Colmillo de narval considerado como cuerno de unicornio. (Fuente de la imagen: TripAdvisor)
Contenedor de agua del siglo XV. (Fuente de la imagen: BBC)

Posteriormente, los unicornios simbolizaron pureza. Para varios ritos cristianos se utilizaron jarras y jarrones en forma de este animal o con motivos de él, que contenían agua para limpiar las manos a la hora de la consagración. En la Edad Media, eran considerados como una metáfora de la vida en Cristo y la vida del matrimonio, y eran usados en grandes conjuntos de tapicería como lo fueron los tapices de Cluny o los de La Caza del Unicornio. Estos últimos muestran las escenas donde cazadores persiguen y dan muerte a un unicornio para presentárselo a sus amos, y posteriormente revive después de la muerte como alusión a Cristo resucitado. 

También, estas bestias significaron castidad y se decía que doncellas vírgenes eran las únicas que podían domarlos. Muchas damas importantes del Renacimiento fueron retratadas con este animal, sobre todo cuando corrían rumores de su prontitud. Por ejemplo, Rafael hizo el retrato de una muchacha no identificada en Dama col liocorno; unos creen que se trata de Julia Farnesio, amante del Papa Alejandro VI (el Papa Borgia), o Lucrezia Borgia, su hija, que era fuente de mitos de ser la amante de varios hombres, incluso de su hermano.

Dama con unicornio de Rafaello Sanzio, 1506. (Fuente de la imagen: Historia-arte)
En 1447, Pisanello creó una medalla de Cecilia Gonzaga con un unicornio, hija del Marqués de Mantúa, que simbolizaba su castidad. (Fuente de la imagen: Wikimedia)

En años posteriores, los unicornios no pasaron de moda. Se convirtieron en un fetiche de la sexualidad femenina por su misticismo y su historia de acompañamiento a la castidad. Al ser siempre animales machos y al ser domado por bellas doncellas, se les consideró incluso una figura erótica. Un artista que simbolizó a los unicornios bajo esta idea de sensualidad y protección fue el pintor Gustave Moreau, quien se inspiró de varios mitos antiguos y de las pinturas renacentistas que los ilustraban.

Los Unicornios de Gustave Moreau, 1885. (Fuente de la imagen: Arts Dot Com)

En la actualidad, los unicornios siguen siendo vigentes. Aunque ya no tengan una simbología específica, son usados por grandes y chicos que creen que esta criatura representa la singularidad de cada persona. Son personajes que han incluso aparecido en películas fantásticas como criaturas puras y misteriosas (Harry Potter), como pestes come basura (Onward), o como los animalitos más tiernos que pueden existir (Despicable me). A pesar de tener miles de años en el imaginario colectivo del hombre, no pasarán de moda, recordándonos que de cierta forma la magia todavía existe. 

(Fuente de la imagen: GIF Tenor)

Publicado por Miss Chalak

Curiosa empedernida y adicta a la hipervinculación. Descubrió que es amante de la semiótica y los idiomas cuando estudiaba una maestría en Historia del pensamiento. No entiende por qué decidió describirse en tercera persona.

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